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Enseñar a equivocarse, no está mal...

¿Qué es lo correcto?
¿Qué está a la base de los aprendizajes más importantes? ¿Qué todo salga a pedir de boca o que haya errores en el desarrollo del proceso que vamos desplegando? Creo que muchos diríamos que la segunda es la más importante, la que nos lleva a preguntarnos el porqué de los errores y, a partir de ellos poder buscar soluciones, y así llegar a la meta planteada.

Pasa que durante estas primeras semanas de clases les comenté el mismo argumento a mis alumnos, y si era parte del proceso de crecimiento permitirse "errar", todos estaban de acuerdo que es parte de nuestro desarrollo como personas que, de algún u otro modo hay que equivocarse para poder apreciar mejor el producto final, pero hoy a pesar de saber que el error nos lleva a mejorar, equivocarse puede ser tomado como el momento en que se fracasa y en el que puedes perder todo lo que has conseguido. En otras palabras no está permitido equivocarse pues lleva un riesgo muy grande la pérdida, y ser un fracasado hoy en día es sinónimo de incapacidad y de ser olvidado.

Hay palabras que están enquistadas en nuestra conciencia educacional: 
  • competir, 
  • fracasar (va acompañada de las dosis de SIMCE de varios jefes técnicos y directores), 
  • enfrentamiento (especialmente en toda esta dinámica judicial que está tornando a los colegios en los nuevos centros médicos con seguros en caso de agresiones o negligencias)
Y otras más que llevan a una soberbia bien grande, pues los colegios y escuelas son centros de aprendizaje, el éxito que algunas prometen va más bien a poder salir adelante, a pesar de los errores. La capacidad del ser humano es que ha sido capaz de aprender de sus errores, y gracias a un error se puede llegar a conocer la perfección. Por eso es que los niños que todo lo hacen perfecto tienden a bloquearse cuando se equivocan o se les encara para descubrir que ellos no se lo saben todo. La tiranía de la perfección simplemente es una ilusión, sencillo y elegante, enseñar a equivocarse no está mal. Es parte de la vida misma, es vida.

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