Ir al contenido principal

Balanced Scorecard Board en Educación

La primera vez que escuché el concepto me llevó a una actitud de rechazo, pues sus raíces viene del mundo financiero y de la producción, conceptos que son contrarios a una definición clásica de educación. Pero, con el tiempo me fui dando cuenta que, a la hora de las evaluaciones, en todos sus ámbitos, es importante traducir los elementos que son intangibles, en objetos de medición para llevar a buen término un grupo humano. En el caso particular un curso.

Si viéramos la definición de un Balanced ScoreCard (BSC) se define como:
Una herramienta o metodología, lo importante es que convierte la visión en acción mediante un conjunto coherente de indicadores agrupados en 4 categorías de negocio. Según Mario Vogel, "BSC lo ayuda a balancear, de una forma integrada y estratégica, el progreso actual y suministra la dirección futura de su empresa, para ayudarle a convertir la visión en acción por medio de un conjunto coherente de indicadores, agrupados en 4 diferentes perspectivas, a través de las cuales se puede ver el negocio en su totalidad." Las 4 categorías de negocio son: Financieras, Clientes, Procesos Internos y Formación y Crecimiento. BSC sugiere que estas perspectivas abarcan todos los procesos necesarios para el correcto funcionamiento de una empresa y deben ser considerados en la definición de los indicadores. De acuerdo a las características propias de cada negocio pueden existir incluso más, pero difícilmente habrá menos de las mencionadas. (Tomada de: http://www.infoviews.com.mx/Bitam/ScoreCard/, visitada en abril de 2017)
De esa definición, que al principio me pareció algo chocante para el mundo de la educación, extraje algunas lecciones que me sirvieron para desarrollar un concepto coherente y que me ayudase a llevar la consecución de algunas metas específicas del proceso de enseñanza.

Para aplicar este sistema en educación, tuve que asimilarlo a elementos que sean medibles dentro de lo que queda como simple apreciación, he aquí lo que desarrollé: 

De la Parte Financiera, se puede relacionar con los estados de progreso que pueden tener los alumnos, en el sistema educacional chileno, es el régimen de notas para aprobar anualmente y que se desglosa en semestres (o en otros casos trimestres), por lo tanto se puede trabajar en torno a las notas.

Sobre la Parte Clientes, la relación que se establece es con los padres, de su asistencia a las reuniones de padres y apoderados, entrevistas de parte del profesor jefe y/o profesores de asignatura.

Sobre el ítem de Procesos Internos, está el tema de la asistencia o inasistencia a clases, sus retiros anticipados, accidentes escolares, enfermedades y relación con otros compañeros. Datos que son claves a la hora de saber los procesos que se generan en cada alumno.

En punto de Formación y Crecimiento se puede evaluar, desde el punto de vista de la educación, con las metas u objetivos que, como docente planteo sobre el curso. Es decir, expresar en cifras las metas anteriores (Promedio General de Curso, Aprobación de asignaturas, asistencia a clases, compromiso de padres y apoderados, entre otros).

Dejo el ejemplo del primer punto, pues me parece que puede ayudar a varios colegas, especialmente cuando no tenemos tiempo.

Generalmente nos entregan datos de la siguiente forma:



Para la primera parte creé una versión en Microsoft Excel que evalúa el desempeño del curso (es una versión de prueba ficticia).


Es fácil ver así el desempeño del curso, saber quien tiene riesgo, la asignatura con mejor y con más bajo promedio.

Para ver el sistema pormenorizado por asignatura, hay otra pestaña que desarrollé:


Este sistema permite gráficamente saber, en ambas imágenes el resultado académico por parte de los alumnos, frente a metas de los mismos. Si bien es cierto, un profesor puede tomar medidas con los datos entregados, esta forma es más rápida y fácil de visualizar los primeros problemas que pueden aparecer entre los alumnos y el curso.

Para quienes estén interesados, les dejo una versión de demostración, claro, está con un procedimientos de promoción y reprobación del colegio en que trabajo.


Espero que les pueda servir esta primera parte de un BSC.










Comentarios

Entradas más populares de este blog

Competencias para la clase de religión

Después de un año de silencio, vuelvo a retomar las entradas en mi blog de educación. Ha sido un año bastante turbulento en materia de cambios y transformaciones, tanto del saber didáctico como del saber pedagógico, los cuales quiero ir compartiendo, y no perder el hábito de comunicarlos, a lo menos una vez por mes. En este nuevo post, quiero compartir el trabajo que he hecho en las últimas semanas, y que me ha llevado a escribir estas líneas. Como sabrán soy profesor de religión, y en Chile, desde el año 2004 no hemos tenido ningún ajuste curricular; a la fecha, el resto de las asignaturas ha sufrido dos ajustes curriculares significativos, que los han llevado a establecer el desarrollo por competencias. Llega un momento, que como docente, te piden adecuarte a un esquema que no ha sido desarrollado en tu área. Cabe la pregunta ¿desde qué base construir si no hay un lineamiento claro de una planificación de clases? Y, también la pregunta ¿qué competencias son pertinentes para la

Mrs. Chong

Un vídeo que compartió Marta Salazar, y que de veras es inspirador. Si bien es cierto es una publicidad que se da en Singapur para captar a los mejores a la hora de impartir clases, también es que ser profesor no es un tema simplemente de títulos o grado académicos, sino que también es de vocación. Espero que lo disfruten tanto como yo. Pues el trabajo del maestro implica muchas cosas que van más allá del currículo explícito en planificaciones e idearios, va dirigido al corazón de la humanidad.

Abusos de los Abusados

Cuando se escucha la palabra abuso en el ambiente escolar lo estamos llevando a esferas y connotaciones judiciales que van desde el tema de convivencia entre pares, pasando por el trato con que se debe actuar frente a los estudiantes, hasta llegar a los temas de sexualidad desviada de los responsables de la enseñanza hacia los alumnos.